Entrevista exclusiva de Rossana Aznero
a Sandro
El célebre cantautor, cuyo verdadero nombre es Roberto Sánchez, se inició en el año 1963 cantando temas de rock en castellano, luego abandonó ese género para volcarse a las canciones románticas con las que pronto adquirió enorme popularidad.
Vía telefónica desde Argentina, tuve la suerte y el honor de conversar con uno de los ídolos de todos los tiempos, la leyenda, Sandro de América, quien comenzó diciendo lo siguiente:
A los 13 años, por un hecho fortuito. Era la época de los discos de pasta y estábamos haciendo una parodia de Elvis Presley, que en ese momento era el metro patrón del mundo. Yo hacía fonomímica y cuando el disc-jockey fue a colocar el disco que correspondía, se le cayó y se rompió, entonces me animé y salí cantando a capela.
En esa época salían a dar serenatas y él nos cuenta: íbamos a los bares con los amigos y alguien que me escuchó me dijo: vos cantás muy bien ¿por qué no vas a un concurso de cantores? Nos presentamos y nos fue muy bien, sólo que yo era tremendamente tímido y no quisimos llegar al final. Formamos un grupo que se llamó Los de Fuego. Más adelante, el grupo The Bill Black Combo; nos habíamos quedado sin cantante y tuve que suplirlo. Al grupo lo rebautizó el representante artístico como Sandro y Los de Fuego, así comenzó todo.
Don Vicente, tu padre, ¿te apoyo en tu carrera?
Muchísimo. Nosotros teníamos un “Delivery Wine” y yo cantaba por las calles pedaleando el triciclo con las damajuanas de vino. Tuve una infancia muy linda, muy tierna. Era hijo único con unos padres maravillosos, sensacionales, Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo, quienes me guiaron por el mundo de la poesía y posteriormente por el de la música. Tampoco te creas que por ser hijo único no me daban con todo cuando no hacía las cosas bien, yo era muy travieso de niño. Cuando me preguntaban ¿qué vas a hacer cuando seas grande?, respondía: artista de cine en colores. Tú te ríes, pero en aquella época el cine en colores aún no existía. La primera película que me llevaron a ver fue El Manto Sagrado, estaba fascinado, me fui a sentar en la primera fila y cuando llegué a casa estaba decidido a ser actor de cine. Por eso el día que vi mi primera película como protagonista, Quiero Llenarme de Ti, casi me desmayo de la emoción. Mi sueño se había cumplido.
De sus grandes e importantes momentos, este es uno de los que recuerda con mucha emoción:
En el mes de noviembre de 2006 me otorgaron una mención de honor: “Senador Domingo Faustino Sarmiento, mérito a la perseverancia. Me la dio el Senado de la Nación Argentina, y al final, cruzando mis brazos dije, refiriéndome a mis padres: ¿vieron hasta dónde llegó el nene? Fueron mis únicas palabras, no pude más porque empecé a llorar.
¿Cómo te sientes de salud?
En tus letras hay poesía, ¿Cuál fue la musa de Penumbras?
Yo iba caminando por el pasillo de un canal con una muchacha que ese año había salido elegida Miss Argentina. Era una hermosa morocha, alta, con unos ojos verdes preciosos, y había un piano en el pasillo, levanté la tapa y de ahí salió... "La noche... se perdió en tu pelo...".
Yo iba caminando por el pasillo de un canal con una muchacha que ese año había salido elegida Miss Argentina. Era una hermosa morocha, alta, con unos ojos verdes preciosos, y había un piano en el pasillo, levanté la tapa y de ahí salió... "La noche... se perdió en tu pelo...".
La inspiración me llega cuando menos lo espero y el hecho de ser un buen observador en la vida, me ayuda. Uno de repente a una canción le coloca cosas de uno esperando que le llegue al que la necesite, yo las escribo para que sean universales.
Tengo tres temas: Quiero Llenarme de Ti, El Maniquí y Así ¿Cuál fue la historia en ellos?
El primero fue para una de mis fans, ella tenía un cabello precioso, era muy dulce y viéndola me llegó la letra. “El Maniquí” es una historia de ficción, me la robé a mí mismo de otro tema que se llama Como Caja de Música. La había escrito cuatro años antes y pasó desapercibida, en ese entonces me dedicaba al rock and roll, pero la tomé y le cambié la caja por el maniquí. Lo curioso es que ese tema jamás lo grabé en un estudio, sólo en vivo y en directo para un programa de televisión. Al otro día viajaba a Nueva York y cuando regreso a la Argentina me encuentro con que era un éxito, lo habían sacado de ese especial y yo me quería morir. “Así”, esta canción es de una pareja que tiene una crisis, ella se va y él se queda esperando que vuelva.
El embrujo de su voz se impuso en todos nosotros gracias a sus canciones y sus hermosos poemas. Y como bien dice Sandro: “si solamente, una sola de todas las palabras de toda mi obra, te hace emocionar, sonreír o liberar alguna lágrima, entonces, todo esto no ha sido en vano”.
Rossana Aznero, Galicia, España.
Fuente: Xornal Galicia.com
Rossana Aznero, Galicia, España.
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